Manolo fue víctima de un acto de crueldad al ser quemado con agua caliente. A pesar de su pasado, es un perrito fuerte, sociable y confiado con las personas, lo que demuestra su enorme capacidad de resiliencia. Busca contacto humano y responde bien al cuidado constante. Es de tamaño mediano a grande y necesita una familia responsable que continúe con sus cuidados y le brinde un entorno seguro y amoroso. No exponerlo mucho al sol, idealmente que viva adentro.
Copyright © 2025 Proyecto ARIEL Nicaragua